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¡Que viva la música!

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Andrés Caicedo se había propuesto morir joven y dejar obra; así lo hizo. ¡Que viva la música! fue la única novela que concluyó y es, quizás, su mejor obra literaria, sorprendente por su consistencia narrativa y ritmo desbordante. Cuenta la historia de María del Carmen Huerta, una joven proveniente de una familia acomodada de Cali que conoce los barrios populares y reniega d Andrés Caicedo se había propuesto morir joven y dejar obra; así lo hizo. ¡Que viva la música! fue la única novela que concluyó y es, quizás, su mejor obra literaria, sorprendente por su consistencia narrativa y ritmo desbordante. Cuenta la historia de María del Carmen Huerta, una joven proveniente de una familia acomodada de Cali que conoce los barrios populares y reniega de los valores sociales establecidos para entregarse a los excesos y al delirio. Ella, como Caicedo, sigue despertando fascinación y asombro entre los lectores de todas las edades como símbolo de la trasgresión y el frenesí.


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Andrés Caicedo se había propuesto morir joven y dejar obra; así lo hizo. ¡Que viva la música! fue la única novela que concluyó y es, quizás, su mejor obra literaria, sorprendente por su consistencia narrativa y ritmo desbordante. Cuenta la historia de María del Carmen Huerta, una joven proveniente de una familia acomodada de Cali que conoce los barrios populares y reniega d Andrés Caicedo se había propuesto morir joven y dejar obra; así lo hizo. ¡Que viva la música! fue la única novela que concluyó y es, quizás, su mejor obra literaria, sorprendente por su consistencia narrativa y ritmo desbordante. Cuenta la historia de María del Carmen Huerta, una joven proveniente de una familia acomodada de Cali que conoce los barrios populares y reniega de los valores sociales establecidos para entregarse a los excesos y al delirio. Ella, como Caicedo, sigue despertando fascinación y asombro entre los lectores de todas las edades como símbolo de la trasgresión y el frenesí.

30 review for ¡Que viva la música!

  1. 5 out of 5

    Guillermo Jiménez

    Ayer no importa si ya se fue. Este no será un comentario elogioso: lo prometo. Fuera su biografía también. No se confunda la biografía del autor con su obra de ficción. Dejemos fuera los datos comprobables, los hechos. Todo esto es una novela, una ficción. No, no es sueño ni alucine. No es poesía tampoco. «¡Que viva la música!» son puros cuentos, puras mentiras, puro invento e imaginación enfermiza y barroca. Ya desde la dedicatoria que desdedica el novelón. Los epígrafes proféticos. La primera pág Ayer no importa si ya se fue. Este no será un comentario elogioso: lo prometo. Fuera su biografía también. No se confunda la biografía del autor con su obra de ficción. Dejemos fuera los datos comprobables, los hechos. Todo esto es una novela, una ficción. No, no es sueño ni alucine. No es poesía tampoco. «¡Que viva la música!» son puros cuentos, puras mentiras, puro invento e imaginación enfermiza y barroca. Ya desde la dedicatoria que desdedica el novelón. Los epígrafes proféticos. La primera página del libro: palabras volátiles que desmiembran concisamente la narración de una mujer al final de sus días: sigue joven y ya no. El confrontar a un lector desde el inicio va forjando la relación de la lectura, la narradora parece decir entre líneas: «De esta no sales indemne. No». Es casi imposible soltar o separarse de la historia, el ritmo vertiginoso, que nos pone al pie del precipicio nos invita a seguir leyendo, a seguir escuchando las palabras que acompañan a la música que ya se crea en nuestra mente. Una melodía de tonos y voces va componiéndose conforme avanzamos y no paramos y como la mejor de las canciones: no queremos que pare nunca, queremos que se engarce y que enlace y que crezca y se alargue y se vuelva interminable y que el ritmo nos guíe y cuando creamos caer rendidos nos gire de nuevo y levante el vuelo de nuevo y otra vez y una más y seguir así. María del Carmen Huerta no se nos presenta. Nos participa de un viaje: el único: el suyo. Dos tiempos: el rock y la salsa. ¿Índice? Ja, ja, ja. Para nada. Una geografía caliente: Cali, Colombia. Una época: primera mitad de los setentas. Un desmadre de vida, pues. No, no es un descenso a los infiernos. ¿Por qué habremos de tomar siempre como el infierno la caída en las drogas, el despertar libertino de la sexualidad y la incursión de estar dopado en un cuarto rodeado de desconocidos sin ver una luz, ya sea porque es de noche o porque nada más no se ve más? Los párpados caídos, pero siempre alguien mantiene los ojos abiertos, incluso en la oscuridad, donde, aparentemente no se ve nada. Un cuadro de Rothko: negro sobre negro. Caicedo probablemente fue eso: alguien que no tenía miedo o tenía un miedo tan profundo a todo que prefería abalanzarse sobre él: sacar ventaja. Ese andar partiendo de la psicodelia latinoamericana para después terminar en la salsa. Cachitos de música, como probaditas, como teaser que invita a seguir leyendo a querer escuchar y estar en el mismo canal, en la misma sintonía, poder moverse al ritmo: desfragmentar la historia y volverla en una dimensión desconocida de tan retorcida. Y, al final de todo: un manifiesto: «Si dejas obra, muere tranquilo, confiando en unos pocos buenos amigos. Nunca permitas que te vuelvan persona mayor, hombre respetable. Nunca dejes de ser niño, aunque tengas los ojos en la nuca y se te empiecen a caer los dientes. Tus padres te tuvieron. Que tus padres te alimenten siempre, y págales con mala moneda. A mi qué. Jamás ahorres. Nunca te vuelvas una persona seria. Haz de la irreflexión y de la contradicción tu norma de conducta. Elimina las treguas recoge tu hogar en el daño, el exceso y la tembladera. Todo es tuyo. A todo tienes derecho y cóbralo caro.» El autor, como un profeta, probablemente tuvo una visión, que poco o nada importa qué la haya disparado, donde veía con sus ojos miopes que el sueño siempre tiene un final, y que ese despertar al día, a la realidad, no es agradable nunca. Por más hermoso, por más alentador, por más engañoso y mentiroso que haya sido el sueño, la pesadilla, no se compara con la realidad: mejor encerrarse en las letras, en los libros, en las películas que retratan lo que es y lo que no. Para terminar tirado sobre la cama, recargado sobre la barra, o ya de plano dejándose llevar por esa música que a todos nos mueve y que algunos se afanan en llamar: amor, espíritu, alma. María del Carmen Huerta lo escribe: «y algún día, a mi pesar, sacaré la teoría de que el libro miente, el cine agota, quémenlos ambos, no dejen sino música.» Caicedo antes de «adelantarse» dejó en casa el radio encendido. No nos queda más que guardar un poco de silencio para escucharlo: porque a donde él fue, iremos todos.

  2. 4 out of 5

    julieta

    Sufrí bastante leyendo este libro, tanta autodestrucción y violencia sin sentido fue una tortura para mi. Además no me creía que la protagonista fuera mujer, era demasiado fuerte todo, no dejé de escuchar a un hombre detrás de la chica siempre. Pero me enganchó su convicción, así que aunque en conflicto, leí hasta llegar al final, donde se pone buenísmo cuando se pone a dar consejos. No puedo decir que lo amé, pero me gustó leerlo. Nunca pierde musicalidad, aunque la verdad se llega a poner bast Sufrí bastante leyendo este libro, tanta autodestrucción y violencia sin sentido fue una tortura para mi. Además no me creía que la protagonista fuera mujer, era demasiado fuerte todo, no dejé de escuchar a un hombre detrás de la chica siempre. Pero me enganchó su convicción, así que aunque en conflicto, leí hasta llegar al final, donde se pone buenísmo cuando se pone a dar consejos. No puedo decir que lo amé, pero me gustó leerlo. Nunca pierde musicalidad, aunque la verdad se llega a poner bastante oscuro, y sin sentido. "Tú enrúmbate y después derrúmbate"

  3. 4 out of 5

    Inderjit Sanghera

    The reader is swamped by a series of hallucinatory and increasingly violent and vituperative images as the narrator of 'Liveforever', Maria, descends into the dark depths of drug addiction. The novel vibrates with the vibrancy of the salsa dances which Maria attends; rambunctious and rowdy, the prose reverberates with the sensuality and energy, the lack of inhibitions  and febrile freedom of dancing, as the reader is pulled into the life of Maria at break-neck speed, from the waifs and losers sh The reader is swamped by a series of hallucinatory and increasingly violent and vituperative images as the narrator of 'Liveforever', Maria, descends into the dark depths of drug addiction. The novel vibrates with the vibrancy of the salsa dances which Maria attends; rambunctious and rowdy, the prose reverberates with the sensuality and energy, the lack of inhibitions  and febrile freedom of dancing, as the reader is pulled into the life of Maria at break-neck speed, from the waifs and losers she meets, such as Ricardito, to the increasingly unsavoury characters she associates with, culminating in the violent and vile Barbaro.  From the euphoric highs of drug use, to the drudgery of the come down, the relentless energy of dancing and how it makes Maria feel alive, to the emptiness which lies beneath the veneer of exhilaration, the shallowness of emotions engendered by drugs, masking the inner emptiness of Maria's life, 'Liveforever' is a novel of tremendous energy as Maria, like a crack-addled Holden Caulfield, seekss to question and upend the norms and values of society. Maria's deterioration is told in increasingly dream-like and surreal prose and images;  "The sky was murky, milk-coloured, harbouring both sun and moon at opposite extremes. Three feet above the ground, rising or falling-I do not know which-was a blanket of reddish mist and as I walked I felt my skin resist this strange, prickly air." Caicedo is able to capture the paranoia of addiction, the steady descent into madness experienced by Maria as she burrows into the deepest recesses of her psyche. 

  4. 5 out of 5

    Eliza Rapsodia

    Este libro es muy especial, de verdad lo es. Maria del Carmen es una niña rica que vive en el norte de Cali (Colombia) en los años setenta. Odia ser considerada una burguesa y no le gusta quedarse en casa; siempre desea salir con sus amigos y disfrutar de la mejor música. Inmersa en el mundo del rock y la psicodelia, se droga y vive al límite. Un buen día, algo cansada de la música extranjera, descubre la salsa, y siente como su alma se llena al ritmo de los cueros y comienza a alejarse más haci Este libro es muy especial, de verdad lo es. Maria del Carmen es una niña rica que vive en el norte de Cali (Colombia) en los años setenta. Odia ser considerada una burguesa y no le gusta quedarse en casa; siempre desea salir con sus amigos y disfrutar de la mejor música. Inmersa en el mundo del rock y la psicodelia, se droga y vive al límite. Un buen día, algo cansada de la música extranjera, descubre la salsa, y siente como su alma se llena al ritmo de los cueros y comienza a alejarse más hacia el sur, hacia donde la espera aun más descontrol y rumba en una ciudad violenta y sangrante. Rodeada de jóvenes con vidas duras y trágicas, ella es la chispa, una mujer viva gracias a la música. Reseña completa: http://rapsodia-literaria.blogspot.co...

  5. 4 out of 5

    Vanessa

    Ay ay ay, my head is a whirlwind of exhaustion, headaches, and thoughts after finishing this bad-boy. At less than 200 pages, this cult novel really does pack a surprisingly strong punch. It's like the equivalent of a heavy night out. The novel doesn't have much of a plot, instead following María del Carmen Huerta, a 17 year old girl who misses class one day, and suddenly decides that regular life isn't for her. Instead, she decides her calling in life is to attend rhumbas, get high, and dance ti Ay ay ay, my head is a whirlwind of exhaustion, headaches, and thoughts after finishing this bad-boy. At less than 200 pages, this cult novel really does pack a surprisingly strong punch. It's like the equivalent of a heavy night out. The novel doesn't have much of a plot, instead following María del Carmen Huerta, a 17 year old girl who misses class one day, and suddenly decides that regular life isn't for her. Instead, she decides her calling in life is to attend rhumbas, get high, and dance til she drops. Essentially. María's character is a tour-de-force, her narrative voice frenetic and vibrant. And she's a total bitch, let's be real here. The way she treats the people in her life is frankly shocking, but it's also kind of exciting in a way to turn the tables and have a female character in this position of sexual power. However, her blasé attitude to other people's feelings and emotions does give her moments of pure coldness, despite her simmering personality. And for the love of god, could she have stopped going on about how hot she was and her blonde hair for even a minute? I got it after the first five times. The writing is non-stop and beautiful, and feels undulating and sensuous, very much like the music that is so eternally present throughout the book. The inclusion of a song list for the book is also great, as I can look up the music that I found so difficult to hear in my head. I'm not familiar with salsa music, so this provides a great introduction. Here's a sample: https://www.youtube.com/watch?v=n-a2U... I've heard this book is being made into a movie, so I'm now eagerly awaiting its release.

  6. 4 out of 5

    (...)

    Es de los libros más difíciles que jamás he leído. En materia de subcultura, de identidad de los underground, de identidad social... es un libro que me exprimió la cabeza y el autoestima a niveles cardíacos, con su fuerza de fiebre, su lenguaje explosivo y su dirección narrativa que bien podría serle útil a Gaspar Noé y Michael Winterbottom para crear una twisting-acid movie en los niveles más onomatopéyicos jamás escritos. Este libro vino de la rabia estomocal, el malestar anímico, del desgaste Es de los libros más difíciles que jamás he leído. En materia de subcultura, de identidad de los underground, de identidad social... es un libro que me exprimió la cabeza y el autoestima a niveles cardíacos, con su fuerza de fiebre, su lenguaje explosivo y su dirección narrativa que bien podría serle útil a Gaspar Noé y Michael Winterbottom para crear una twisting-acid movie en los niveles más onomatopéyicos jamás escritos. Este libro vino de la rabia estomocal, el malestar anímico, del desgaste intestinal, del bajo mundo, el folklore un tanto random pero de fiero sentimentalismo e intelecto de los barrios. Es un libro, por otra parte, que me alejaba, me excluía de su aventura. Yo no soy nada interesante, y este libro me recordaba constantemente lo pequeño que soy ante los auténticos héroes que viven hasta el límite. Yo prefiere la tediosa seguridad de un secreter que emborracharme al son de una psicodelia desconocida para el "newie". Este libro me hizo sentir virgen ante una potencia sexual que se incrementaba con la ferocidad de sus párrafos sin descanso. No me sentí perteneciente a su "especie", soy tan nada interesante que los seguidores de esta novela me considerarían el bicho asqueroso que gusta de los estándares del mainstream y que no hace nada para lanzarse del bonyi. La novela me noqueó los testículos y lama diciéndome: "tú no eres digno de la mejor literatura del mundo, es decir, la sincera, la que viene de la fiebre y la real rebeldía del tener que vivir; porque vivir es una burla y morir es la rebeldía". Pues bien, yo prefiere vivir en los parámetros que las subculturas cool considerarían tediosas. Yo prefiero a David Copperfield que a Holden Caulfield, prefiero a Szymborksa que a Ginsberg; prefiero a Jelinek que a Burroughs; prefiero a Pynchon que a Kerouac... lo siento. Pero he de admitir que es el libro underground por excelencia, un pionero en su área, y lo que es mejor, el anti-Macondo que yo esperaba burbujear plácida y ácidamente en el cónclave relajante de mi cama. Sensual, totalmente inentendible, comprensible, sumamente entendible, random shit, making-sense experience... en efecto, ¡que viva la música en todos y cada uno de nosotros!

  7. 4 out of 5

    María Clara

    POR FIIIIIIN!! Este libro se me hizo eterno, y eso que es super cortico, pero que martirio! No se ni que decir, definitivamente no me lo hubiera leído si no me obliga mi profesor de literatura. Es raro. Rarísimo. Y no entendí nada. Pues si, pero lo más probable es que no. Así de raro es. No puedo decir que estuviera muy dispuesta a leer algo de Caicedo. Ya sabía quién fue y qué escribió, y la verdad no me llamaba ni cinco la atención. Yo sé que no debí de haber juzgado al autor por sus lectores, pe POR FIIIIIIN!! Este libro se me hizo eterno, y eso que es super cortico, pero que martirio! No se ni que decir, definitivamente no me lo hubiera leído si no me obliga mi profesor de literatura. Es raro. Rarísimo. Y no entendí nada. Pues si, pero lo más probable es que no. Así de raro es. No puedo decir que estuviera muy dispuesta a leer algo de Caicedo. Ya sabía quién fue y qué escribió, y la verdad no me llamaba ni cinco la atención. Yo sé que no debí de haber juzgado al autor por sus lectores, pero fue imposible. El caso es que ahora me espera toda una noche de escritura y reflexion sobre este libro, 3 paginas en francés como mínimo y después soy libre! Re-read: 12.15 Club de Lectura, Libro #9 Diciembre 2015 Pfffff! Ni loca vuelvo a pasar por esto. Con una lectura estoy más que satisfecha... Puede que en algún momento cambie de opinión, pero ese momento todavía no ha llegado. De lo que si estoy segura es de que la discusión del club va a ser super interesante!

  8. 5 out of 5

    Ismael Mejia

    Andres Caicedo has been presented as the colombian 'poet maudit', This novel has a lot of interesting elements that come from the crazy and chaotic life of him and its circle in Cali in the 70s. However the teenage excess of his literature makes this book impossible to read again. I think people love this book more because of the charm of the chaotic life of Andres than because of its literary value.

  9. 4 out of 5

    Paula

    Sí, le puse un 2 porque la verdad no era lo que esperaba. Tenía muchas ganas de leer este libro y "sabía" que me iba a encantar, y no es de lejos la primera vez que me pasa, pero me pareció peor esta vez... y sé que objetivamente no es culpa del libro. Un lenguaje frenético y en varias ocasiones innecesario... La verdad ni traté en darle algún sentido a la mayoría de los párrafos, y no creo que tuviesen la verdad. Era como un montón de palabras y expresiones puestas en un orden aleatorio y abrum Sí, le puse un 2 porque la verdad no era lo que esperaba. Tenía muchas ganas de leer este libro y "sabía" que me iba a encantar, y no es de lejos la primera vez que me pasa, pero me pareció peor esta vez... y sé que objetivamente no es culpa del libro. Un lenguaje frenético y en varias ocasiones innecesario... La verdad ni traté en darle algún sentido a la mayoría de los párrafos, y no creo que tuviesen la verdad. Era como un montón de palabras y expresiones puestas en un orden aleatorio y abrumador. El personaje y la historia me gustaron más no la manera en que estaba contada. Al principio pensé que me iba a gustar la forma narrativa pero después de un par de páginas me aburrí. Sí, muy bonito las situaciones y el paisaje surrealista y la música etc, pero no me conmovieron, no me provocaron absolutamente nada. Lo único que me gustó fueron las primeras 20 páginas mas o menos (lo que hace aún más tedioso leerlo todo después de ese pequeño goce) y también las últimas 20 o 10 páginas (junto con unas cuantas frases sueltas). Y ya sé porque pensé que me iba a gustar, precisamente por un par de frases sacadas de esas páginas... y por la sinopsis, y las buenas reseñas de críticos, y cómo es la obra maestra de Caicedo... Sinceramente espero que sus otros escritos no sean así. Y qué lástima que se haya suicidado porque pensó que esta sería su Gran Obra... ay ay ay. Para mí es simplemente un libro con una que otra frase bacana.

  10. 5 out of 5

    Alexis Vélez

    Sexo, drogas, rock n'roll y salsa. Un recorrido por la influencia de la salsa puertorriqueña y el rock norteamericano en la Colombia de finales de los 60 comienzo de los 70, escrita magistralmente por un talentosísimo escritor suicida que decide quitarse la vida el día que llega a su casa el primer ejemplar publicado de ésta su única novela ¡Que viva la música! Ésta novela no tiene capítulos que la interrumpan ni pausas, va muy a tono con la vida desenfrenada que relata su protagonista y está es Sexo, drogas, rock n'roll y salsa. Un recorrido por la influencia de la salsa puertorriqueña y el rock norteamericano en la Colombia de finales de los 60 comienzo de los 70, escrita magistralmente por un talentosísimo escritor suicida que decide quitarse la vida el día que llega a su casa el primer ejemplar publicado de ésta su única novela ¡Que viva la música! Ésta novela no tiene capítulos que la interrumpan ni pausas, va muy a tono con la vida desenfrenada que relata su protagonista y está escrita en un estilo a veces depresivo que fusiona la poesía, el lenguaje autóctono y hasta pasajes históricos de la vida de los Rolling Stones y Richie Ray y Bobby Cruz entre otros. Me enamoré de Caicedo y ya está muerto, qué jodienda, ésta ha sido una de las mejores obras de literatura que he leído en mi vida y es una lástima que el "rating" llegue sólo a 5 estrellas. Altísimamente recomendada.

  11. 5 out of 5

    Juan Escobar

    ¡Qué viva la música! es una novela de Andrés Caicedo (in)vestido de María del Carmen, una mona con pelo precioso que ama la rumba, y que recorre Cali, y que festeja la vida, y que escucha, en primer momento mucho rock, y al final la coge la Salsa y la vuelve una nadita. Mucha droga, mucho baile, mucho ritmo. De eso trata una de las mejores novelas colombianas. Y no hay entre ellos uno con la fuerza, el aguante, la prudencia y la ilustración que yo tengo para saber bandear esta vida de amanecid ¡Qué viva la música! es una novela de Andrés Caicedo (in)vestido de María del Carmen, una mona con pelo precioso que ama la rumba, y que recorre Cali, y que festeja la vida, y que escucha, en primer momento mucho rock, y al final la coge la Salsa y la vuelve una nadita. Mucha droga, mucho baile, mucho ritmo. De eso trata una de las mejores novelas colombianas. Y no hay entre ellos uno con la fuerza, el aguante, la prudencia y la ilustración que yo tengo para saber bandear esta vida de amanecida. Es una novela, leyendo las reseñas en Goodreads, que no es fácil, uno la sufre, uno a veces no entiende, pues está llena de claves y chistes muy muy del guetto caleño, rockero, drogadicto y salsero, que si no los sabes, la novela te atropella, te lleva por delante, que hace daño, te duele los ojos, el cerebro y el corazón. Bueno, la probé y qué. Dura 10 minutos el efecto, que es fantástico. Después da achante y ganas de no moverse, espeluznante sabor en la boca, ardor en los pliegues del cerebro, fiebre, uno se pellizca y no se siente, ver cine no se puede porque da angustia de movimiento, sentimiento de incapacidad, miedo y rechinar de dientes, ¡Pero qué lucidez para la conversación, para los primeros minutos de una conferencia! ¡Y si se tiene bastante, no hay cansancio: uno se la puede pasar 3 días seguidos de pura rumba! Luego viene el insomnio, el mal color, las ojeras amarillas y los poros lisos, descascarados. Ganas de no comer sino de darse un pase. Yo me la leí cuando tenía 20 años, y hoy a los 33 me la vuelvo a leer, y bueno, cuando joven me volvió nada pero me salvó a vida, y ahora, pasados los años y muchos de los temas y vidas requisito para entender esta novela las he hechos todas y las he vivido todas y consumido casi todas y he ido a Cali y caminado por sus calles y pues claro me he encerrado en mi cuarto y he estado en rumbas duras y he llegado lejos y me he hecho daño y he llorado y hasta bailado las penas y las alegrías, y escasamente la entiendo, la capto. Pero hoy la capto mejor que ayer, hoy me tocó más profundo, hoy me parece una mejor novela. Uffff! Pero ninguna Salsa le llega a usted entera, al final azota el llanto quiebra el miedo, afloran las tristezas inexplicables. Luego se puso a recorrer una Avenida Roosevelt más amarilla y profunda que nunca, una avenida que parecía no terminar nunca... Es una historia muy triste en medio de colores, rumbones y alegrías, ojito ahí si la lee desprevenido creyendo que es una novela escrita por un hippie que no fue capaz de estar aquí y se mató el día que recibió una copia de su propia novela. Solo tú comprendes que enredaste los años para malgastar y los años de la reflexión en una sola torcida actividad intensa. Viviste al mismo tiempo el avance y la reversa. Lo mejor sería que con youtube/spotify en mano leyeras "Qué viva la música". Ya la droga y el baile se la echas al gusto. Y encuéntrame allí donde todo es gris y no se sufre.

  12. 4 out of 5

    Andrés Laverde Ortiz

    Tan solo un libro. El desvarío existencialista de Andrés Caicedo se vuelve tangible en esta novela, y no he dicho nada nuevo, nada que su autor no haya dejado en las 210 páginas de esta edición de Norma (que tiene varios horrores de ortografía) y que numerosos críticos no hayan dicho ya. Sin embargo, me atrevo a agregar que se te deprime el alma a un nivel impensable y que el mundo se hace insignificante ante la inocente crueldad con que Caicedo lleva a María del Carmen por las calles. Es un libr Tan solo un libro. El desvarío existencialista de Andrés Caicedo se vuelve tangible en esta novela, y no he dicho nada nuevo, nada que su autor no haya dejado en las 210 páginas de esta edición de Norma (que tiene varios horrores de ortografía) y que numerosos críticos no hayan dicho ya. Sin embargo, me atrevo a agregar que se te deprime el alma a un nivel impensable y que el mundo se hace insignificante ante la inocente crueldad con que Caicedo lleva a María del Carmen por las calles. Es un libro para pegarse un viaje sin necesidad de drogas, para verse uno mismo sin verse en un espejo o desdoblarse, es un texto que te lleva al fondo, y solo repitiéndote al final “es un libro, un buen libro, un excelente libro, pero solo un libro” podrás seguir viviendo, con la cabeza cruel, pero viviendo con inocencia. Tal vez para Caicedo fue mucho más que un libro. Mi sinopsis: María del Carmen Huertas es una chica de buena familia que se aburre de vivir entre la clase alta y por ello decide explorar las calles de su ciudad, la capital de la salsa, la Cali de los años 70. Su travesía, influenciada fuertemente por el existencialismo, las drogas, el sexo y primordialmente la música, le llevara a dos mundos opuestos, cada uno con sus excesos. En uno de ellos reinan los Rolling Stones. En el otro la salsa y las tonadas de Richie Ray y Bobby Cruz son la invitación a una fiesta sin fronteras. Todo visto desde la inocencia y la crueldad que caracteriza a los personajes de Caicedo.

  13. 4 out of 5

    Alejandro Carrillo

    Música para bailar y escribir sabroso, para los que, tristemente, nacimos poetas y no bailarines. Hay mucho que decir de ¡Que viva la música! y de la vida del autor, Andrés Caicedo, que se suicidó a los 25 años, el mismo día que recibió el primer ejemplar impreso de esta novela. Podría, como en una larga carta de amor, disertar sabrosamente sobre este libro mientras escucho una de esas salsa confusas y pegostiosas que se meten a los huesos y nos empujan a la vida, como una tormenta que nos avient Música para bailar y escribir sabroso, para los que, tristemente, nacimos poetas y no bailarines. Hay mucho que decir de ¡Que viva la música! y de la vida del autor, Andrés Caicedo, que se suicidó a los 25 años, el mismo día que recibió el primer ejemplar impreso de esta novela. Podría, como en una larga carta de amor, disertar sabrosamente sobre este libro mientras escucho una de esas salsa confusas y pegostiosas que se meten a los huesos y nos empujan a la vida, como una tormenta que nos avientas encima de las banquetas del paraíso y el pecado. Podría, pero no. Hoy no estoy mucho por por pensar, la verdad. Porque acabo de terminar la novela y todavía traigo en la sangre los cueros de la rumba, los cueros del libro, los cueros de la protagonista con su rubísima cabellera que alumbra a los difuntos. Todavía traigo adentro el cuerpito de la “Siempreviva”, caminando de un lado a otro por las calles de Cali, gozando como loca con Ray Barreto y los grandes de Fania. Y bueno, pues, que si quieren disertaciones y análisis sobre Andrés, hay montones de ensayos y palabras regadas por aquí y por allá, en esta digital red. Yo sólo diré que es triste vivir en un mundo donde Gabriel García Márquez gana el premio Nobel y no Andrés Caicedo (¿Cómo será vivir en ese universo alterno donde éste monstruo gana el emblemático reconocimiento que otorga el Status Quo?). Diré, también, antes de que empiece la Salsa, que este libraco pertenece a la familia de novelas de iniciación, dichas las cuáles son mis favoritas. Así, pues, la “Siempreviva” es hermanita de Holden Caufield, porque está a través de la perversidad y el cuerpo y la vida y la salsa, repudia con la misma rabia el mundo adulto. Y bueno, ya, que me callo y los dejo que suelten las caderas y expriman el jugo de la noche, que todavía está fresquita. Oíganse entonces el soundtrack de la novela. Pura salsa de la dura, de la que nos nubla el intelecto y nos hace sólo querer mamar vida. Para muchos, como yo, que no somos grandes bailarines (como mi papá), sólo nos queda la esperanza de llegar al fondo de esta música enloquecida a través de la literatura. Y ahí sabroseárnosla, arrimárnosla, apretarla rico y gritarle : ¡mamacita! ¡mamacita! Así, con desesperación y alegría, así como lo dice Andrés en este poema: Puede ser una tarde con estrellas La tarde se parece a mí Soy un hombre melancólico Soy un poeta. Cuando tenía 12 años fui a mi primera fiesta y fue cuando me tocó bailar por primera vez en mi vida. Me fue muy mal. No me cogió el paso. Me dijo: no le cojo el paso y me dejó allí. Y yo fresco. Pero ahora pienso que si me hubiera cogido el paso ahora yo sería bailarín y no poeta. Hay gente que puede ser poeta y bailarín al mismo tiempo. Pero yo no puedo. Yo soy un hombre melancólico. Puede ser la luna a mis espaldas.

  14. 4 out of 5

    Víctor Mesa

    Después de haber leído El cuento de mi vida tenía que leer esta novela de Andrés, la única que escribió y de la que tanto he escuchado. ¿Me aburrió por momentos? Sí, por muchos. No lograba conectarme del todo con la historia porque había muchísimos detalles que no comprendía, por ejemplo, fragmentos de canciones que nunca he escuchado como también ilusiones que tenía la protagonista y que quizá Andrés puso porque estaba en estado de torcis, como él solía llamarlos. Intenté en ocasiones seguir la Después de haber leído El cuento de mi vida tenía que leer esta novela de Andrés, la única que escribió y de la que tanto he escuchado. ¿Me aburrió por momentos? Sí, por muchos. No lograba conectarme del todo con la historia porque había muchísimos detalles que no comprendía, por ejemplo, fragmentos de canciones que nunca he escuchado como también ilusiones que tenía la protagonista y que quizá Andrés puso porque estaba en estado de torcis, como él solía llamarlos. Intenté en ocasiones seguir la historia a medida que escuchaba las canciones que se iban mencionando y aunque no me ayudó demasiado para tratar de coger el ritmo de la historia, si me apunté algunas. Quizá leer de verdad a Caicedo es cuestión de estudiarlo mucho, pero yo no me voy a poner en esas y no me parece que sea tan difícil entenderlo. Tal vez lea algunos de sus cuentos, pero no voy a esperar algo más que no sea lo que ya he leído. Rescato la constante necesidad que tenía de ver y mostrar su ciudad (la ciudad) y también su forma de ver la vida, de pensar, de ser y de sentir como algo que lo ahogaba siempre, bajo el reflejo de lo que es María del Carmen y su cambio radical del método a la libertad, de no mostrarse nunca triste aunque lo estuviera en muchas ocasiones. Tristeza contradictoria, tristeza imprevisible. Ayayai, que ni nos roce. También comparto el sentimiento de que la música vivirá para siempre, que nos lleva más allá de lo que nos lleva un libro y cualquier otra cosa, en mi caso. Y de la importancia que debemos concederle a no dejar que pase la vida sin hacer algo que nos esté regresando constantemente el espíritu de ser niños y jóvenes que muchas veces perdemos, pues aunque sean épocas difíciles, así es la vida siempre ¡que cada quien haga lo que quiera con la suya! Lo importante es disfrutarla a nuestra manera para que cuando llegue la muerte podamos recibirla bailando a nuestro propio son y sin ningún miedo. Lo estoy intentando.

  15. 5 out of 5

    Daniela L. Guzmán

    Me aburrí tantísimo con este libro que incluso llegué a dudar de si no habría perdido mi capacidad lectora y no me habría convertido ya en esa gente que lee dos páginas y se duerme. (Por suerte, hice una prueba con otros tipos de lectura y no: no me ha pasado eso todavía). A la novela le destaco el ritmazo y la cualidad poética de la voz narrativa. Tiene dos que tres fragmentos muy bonitos, muy melódicos y muy intensos que hasta leí varias veces y que funcionarían perfecto si los pusiéramos todos Me aburrí tantísimo con este libro que incluso llegué a dudar de si no habría perdido mi capacidad lectora y no me habría convertido ya en esa gente que lee dos páginas y se duerme. (Por suerte, hice una prueba con otros tipos de lectura y no: no me ha pasado eso todavía). A la novela le destaco el ritmazo y la cualidad poética de la voz narrativa. Tiene dos que tres fragmentos muy bonitos, muy melódicos y muy intensos que hasta leí varias veces y que funcionarían perfecto si los pusiéramos todos juntos en un poema en prosa de unas 10 páginas... ¡pero ahórrenme la novela de 160 páginas, por favor! Porque no pasa NA-DA. Y lo poco que pasa es tan vaporoso y tan (casi) impresonal que cuesta engancharse con ello. El autor me perdía todo el tiempo, escasamente conseguía despertar mi atención con lo que me estaba contando, no me hizo empatizar PARA-NADA con su protagonista ni con ninguno de los otros personajes que se sintieron super pasajeros, marionetescos y ornamentales. De hecho, incluso sentí que, como protagonista femenina, no es creíble porque se siente MUY como lo que un hombre contaría de una mujer, lo que un hombre fantasearía de una mujer y no como lo que una mujer contaría de sí misma. Encima, la tensión narrativa es casi nula y no hay progresión real en la trama. Sólo son sucesos sin importancia detrás de sucesos sin importancia, todos medio oníricos, que al final parece que vienen a justificar estas últimas páginas que sí son muy tristes y muy intensas, pero eso lo podía haber contado en 15 páginas, no en 159. En fin. Es de esos libros que jamás habría terminado de leer de no ser porque eran tarea.

  16. 4 out of 5

    Alessia Scurati

    La verità è che non so cosa dire di questo romanzo. Innanzitutto, non mi piace mettere in relazione la biografia di un autore con la sua opera, a meno che le due cose non siano strettamente collegate. Quindi considerare uno scrittore ‘di culto’ per la vita che ha fatto, no, non lo faccio. L’opera è un’altra cosa. Questo è un libro degli anni ’70. Scrivere in Colombia una roba così in quegli anni quando i tuoi colleghi vanno tutti dietro a un mostro come García Márquez, beh, è tanta roba. Il roman La verità è che non so cosa dire di questo romanzo. Innanzitutto, non mi piace mettere in relazione la biografia di un autore con la sua opera, a meno che le due cose non siano strettamente collegate. Quindi considerare uno scrittore ‘di culto’ per la vita che ha fatto, no, non lo faccio. L’opera è un’altra cosa. Questo è un libro degli anni ’70. Scrivere in Colombia una roba così in quegli anni quando i tuoi colleghi vanno tutti dietro a un mostro come García Márquez, beh, è tanta roba. Il romanzo è un romanzo moderno. Senza tregua, senza respiro, senza sconti. È un romanzo con colonna sonora (anche finale, l’autore dà la lista dei brani, da cercare e ascoltare, se volete). C’è crudezza e crudeltà nella scrittura di Caicedo, una fame (e un ritmo) che si placa solo nel finale. C’è anche la storia di una ragazza, della Colombia, di Cali, soprattutto. Alla fine, però, ho fatto fatica a stare al ritmo dell’autore. Mi sono impantanata nel vortice in crescendo - o scendendo, se la vedete dal punto di vista abissale della vita della protagonista- della scrittura. O forse, essendo la trama essenzialmente un susseguirsi di fatti narrati in prima persona dalla protagonista, mi sono persa guardando immagini che non ho trovato così originali, perché sono state riprese, poi, da vari epigoni - sfortunatamente arrivati a me prima di Caicedo. Pecca mia, sicuramente. Ma l’avvertenza, qualora vi capitasse di prendere in mano il romanzo è: se non vi piacciono le prime 40 pagine, mollate lì. Non è un romanzo da reazioni tiepide, quindi se non piace non piacerà e basta.

  17. 4 out of 5

    Daniel Rendón Flórez

    De esos libros que no odias pero tampoco amas. Personalmente, siento que no avanzaba, que leía siempre lo mismo, la historia parecía inmóvil, todo era drogas y rumba, siento que la música pasaba a un segundo plano sepultada por los hongos y la cocaína. Esperaba algo muy diferente... Los que me conocen saben que me gustar leer de todo, por tal motivo, le doy 3 estrellas a éste libro, porque no es algo que haya leído antes y de alguna u otra manera me sorprendió gratamente, sin embargo, no me sentí De esos libros que no odias pero tampoco amas. Personalmente, siento que no avanzaba, que leía siempre lo mismo, la historia parecía inmóvil, todo era drogas y rumba, siento que la música pasaba a un segundo plano sepultada por los hongos y la cocaína. Esperaba algo muy diferente... Los que me conocen saben que me gustar leer de todo, por tal motivo, le doy 3 estrellas a éste libro, porque no es algo que haya leído antes y de alguna u otra manera me sorprendió gratamente, sin embargo, no me sentí identificado ni con los personajes, ni con la historia en general. :c

  18. 5 out of 5

    Andrés Cabrera

    Lo leí, y debo decir que formalmente es un gran libro, su escritura es impecable dentro de las pretensiones de su autor. La musicalidad está presente en todo el relato ( desde el Rock hasta la Salsa). Sin embargo, la idea del "Live Fast, Die young" y yo no vamos muy de la mano. Tal vez a los 15 me hubiese gustado, a mis 21 me pareció pendejo.

  19. 4 out of 5

    Pablo

    A continuación un texto en respuesta a esta novela: La Rumba del Descenso ¡Qué cabello tan rubio y hermoso tenías, Mona! Rubísimo e imponente. Eso nomas era de ver, con que uno la admirara mecerlo quedaría con una herida profunda en el corazón para largo rato, sin una posibilidad de cura o sosiego, una herida deliciosa pero dolorosa. Aborrecías abrir las persianas de tu habitación por las mañanas, cual un marino izando las velas, y ver los primeros rayos de luz, les temías, no querías asomar a ver A continuación un texto en respuesta a esta novela: La Rumba del Descenso ¡Qué cabello tan rubio y hermoso tenías, Mona! Rubísimo e imponente. Eso nomas era de ver, con que uno la admirara mecerlo quedaría con una herida profunda en el corazón para largo rato, sin una posibilidad de cura o sosiego, una herida deliciosa pero dolorosa. Aborrecías abrir las persianas de tu habitación por las mañanas, cual un marino izando las velas, y ver los primeros rayos de luz, les temías, no querías asomar a ver por allí, había una desolación interna que carcomía todo tu ser. Tú sentías un llamado hacia la música, a la rumba nocturna, preferías el ocaso y el arrebol en el cielo azul, señales del comienzo de tu zapatear intenso e implacable. Recostada en el parque por la tarde, encantando a todo aquel que cerca de ti pasara, esperabas con deseos infantiles el advenimiento de la noche. Cuando notabas que el cielo y el aire y las luces empezaban a cambiar de tonalidades, tú salías disparada a las gradas que bajaban desde el parque, bajabas por ellas como si tuvieras una cita urgente y no la pudieras dilatar, en el último escalón dabas la vuelta y emprendías el ascenso al parque de nuevo, y ya arriba en las últimas gradas veías cómo el crepúsculo se había expandido por todo el paisaje, los trazos de luz por los carros, los árboles y la geometría de las personas se tornaban distintas. Ahora era tu mundo, el nocturno, el de la rumba. Y eso era que tú te asomaras a una rumba e iniciaras con tu baile magnífico para que olvidaras los amaneceres, las persianas venecianas (que presagiaban muerte) de tu cuarto, para que solo tu baile fuera todo tu presente y tu razón de existir. Eras tú con el sonido potente de las bocinas de la fiesta, en una danza sin fin, dulces espirales amarillas despedidas por tu cuerpo. Sin embargo, a llanto y a soledad sabía tu danza, Mona, y por más que tu cabello dejara a su paso brillo estelar por todo el aire circundante, existía algo en tu mirada que delataba tu extravío en el mundo. Quizá por ello eras la abanderada por excelencia de aquella generación perdida de Cali por los años 70’s, de esos jóvenes que arrastraban en sus andanzas rumberas y psicodélicas una insatisfacción con la realidad, con el orden social, con la época que les tocó vivir. Tus palabras enrevesadas de la música que tanto te apasionó, Andrés, anuncian la vida, la juventud eterna, la alegría sin sentido, absurda en el vaivén de las caderas de tu Mona y el agitar de su cabello preciosísimo. Al son del guaguancó, de los timbales y los bongos, en medio de la pista de baile, la Mona promulga con gritos eufóricos tus deseos de vivir y de brotar vibrante, cual una pequeña flor libre, rebosante de color y de ansias de llegar hasta el sol radiante. Tú, Andrés, con tu apoderamiento de la Mona a través de tu pluma obtuviste un poder y una naturalidad que no la habías tenido en tu corta vida, cuando tus pies se enredaron bailando en aquella primera fiesta a los 12 años, cuando elegiste que tu destino no era el de ser bailarín, sino de ser poeta maldito. Por medio de tu prosa, haces bailar a tu Mona por las calles de Cali, irrumpiendo toda clase de fiesta, desde la más burguesita hasta las fiestas menos agringadas. De la dulce mano de aquella rubia, qué rubia, ¡rubísima!, pudiste danzar, zapatear, bailar el jala jala para gozar, y toma que toma y dame que dame, sin parar deslizándote por pasajes de colores, acompañada de pastillas y perico, muerta e la risa, para que vea lo que es tener lengua nomas para hablar. Con esa rubia fuiste capaz de sentir al máximo la fusión perfecta entre tu ser y la música. La bailarina dueña de tu voz es existencialmente feliz, y enajenada destella una belleza exquisita, lleva poesía pura en su silueta y en cada taconazo, y en sus ojos perdidos en el infinito. Ella es la fiel testigo de tus tormentos, irisados tormentos que traslucen tu sonrisa pura y el deseo de tu corazón por palpitar al son de la salsa y el sabor, y el sonido bestial de Richie Ray y Bobbie Cruz, que salsa hay es pa largo, así como tu obra, Andrés, y la voz de la Mona en la literatura universal. Tu vida, similar a una canción, fue acabándose de a sorbos hasta percibirse apenas su eco, pequeñas fracciones de lo que alguna vez fuiste, rescoldos de tu felicidad y tu sonrisa, y de tu cabello alguna vez áureo y hermoso. ¡Y cómo quedó de opaco tu cabello de miel! ¡Tan falto de brillo, de gracia, de encanto, de vida! Lo fuiste desgastando en tu trayecto a aquel hondo hueco sin escapatoria, en tus innumerables rumbas, tú tan rumbera que conociste la salsa después del rock y la convertiste en tu credo, en tu brújula; con ella dabas los pasos del guarataro y el bugalú por las calles desafiando a tu propio porvenir tan prometedor que te lo habían pintado desde niña. La música te abrazaba, y tú eras su mensajera, su apoderada, la expresión viva de ella. Los efluvios de sonoridades emanaban de tus primorosas manos, de tus cándidos ojos, de tus pies ligeros. Tú, solo tú, manifestabas la juventud eterna, por eso te apodaron la siempreviva. Tú, dulce Mona te enrumbaste y luego… luego te derrumbaste. Eras la música y ella… ella eras tú.

  20. 4 out of 5

    María Angélica Duque

    Qui a lu ce livre en français? ¿Quién leyó este libro en francés? : traduire l'intraduisible / traducir lo intraducible. La lecture de ce roman de Caicedo "Que viva la música", je l'ai trouvée magnifique aussi bien au niveau narratif qu'au niveau sociolinguistique. Tout au long de l'histoire que la Mona nous raconte, on a l'impression de faire partie de cette fête sans limites qui a lieu à Cali dans les années 70. En tant que colombienne j'ai vécu cette narration à la première personne avec un gr Qui a lu ce livre en français? ¿Quién leyó este libro en francés? : traduire l'intraduisible / traducir lo intraducible. La lecture de ce roman de Caicedo "Que viva la música", je l'ai trouvée magnifique aussi bien au niveau narratif qu'au niveau sociolinguistique. Tout au long de l'histoire que la Mona nous raconte, on a l'impression de faire partie de cette fête sans limites qui a lieu à Cali dans les années 70. En tant que colombienne j'ai vécu cette narration à la première personne avec un grand plaisir, non seulement grâce à l'originalité de l'histoire mais aussi en raison de l'argot et des "fantômes sémantiques" de l'époque, termes utilisés par Bernard Cohen, le traducteur du roman à la langue française. En effet, c'est juste à la fin du roman que j'ai fait la lecture des commentaires qui précèdent le livre (je n'aime pas lire les préfaces avant) et j'ai été agréablement étonnée avec celle de Bernard Cohen. Il manifeste la difficulté de traduire l'intraduisible. Je ne savais pas que ce livre avait été traduit au français il y a 5 ans et je me suis dit que celui qui l'a traduit a dû beaucoup galérer pour faire vivre cette histoire à nos chers francophones, telle qu'elle a été écrite par Caicedo. "[...] el francés es un idioma que no tiene la versatilidad del castellano [...] no es casualidad que el francés lo llamen la lengua de Voltaire: la lógica cartesiana siempre supera a la expresividad. Yo quería que el relato tumultuoso de la Mona sacudiera la gravedad racionalista del idioma. El lenguaje caprichoso y exaltado de María del Carmen resulta demasiado para el francés" Bernard Cohen. Y a-t-il un lecteur francophone de ce roman par ici?

  21. 4 out of 5

    Camille

    Je me demande bien pourquoi tout le monde compare Caicedo à Rimbaud. Est-ce que c'est parce qu'il est chevelu, et qu'il parle de drogue et de jeunesse ? On est à un poil de l'appropriation pseudo-romantique. Pas de Rimbaud ici, mais plutôt Jim Morrison, Mick Jagger, ou de lointains échos de Pasolini (que je suis en train de lire, justement : un grand point commun dans la compréhension du sous-prolétariat comme unique lieu de beauté). Dans ce classique de la littérature colombienne, Caicedo parle Je me demande bien pourquoi tout le monde compare Caicedo à Rimbaud. Est-ce que c'est parce qu'il est chevelu, et qu'il parle de drogue et de jeunesse ? On est à un poil de l'appropriation pseudo-romantique. Pas de Rimbaud ici, mais plutôt Jim Morrison, Mick Jagger, ou de lointains échos de Pasolini (que je suis en train de lire, justement : un grand point commun dans la compréhension du sous-prolétariat comme unique lieu de beauté). Dans ce classique de la littérature colombienne, Caicedo parle avec la bouche de Maria, la narratrice, jeune bourgeoise originaire du nord de Cali et des beaux quartiers, qui un jour, n'ira pas au cercle de lecture des étudiants marxistes pour descendre plutôt dans la rue. S'ensuit un tourbillon de fêtes, de danse et de musique, de drogue, d'alcool, de garçons ou de rencontres lesbiennes extatiques. Car Que viva la musica se lit sans reprendre son souffle, de nuit, avec la fenêtre grande ouverte pour entendre les bruits de la rue et se croire en Colombie. Il devrait se lire d'un coup, car il n'est pas fait pour souffler (peu de paragraphes, pas de division en chapitres, aucun blanc). Le personnage de la narratrice, Maria, à qui l'auteur s'identifie volontiers, est fascinant : belle, androgyne, jouant de sa féminité. Long et lent, inoubliable. L'identification au personnage, la recherche de la beauté en environnement urbain, trouvera un écho une vingtaine d'années plus tard dans les Détectives sauvages de Bolano.

  22. 5 out of 5

    Alex Sarll

    I can still read children's books, and enjoy them, because the good ones are just stories, like all but the most dessicated litfic husks enjoy (albeit stories with less swearing than some). But to come fresh to an adolescent classic...apparently in Colombia this is something like The Catcher in the Rye, if Salinger had topped himself the day he got the first copy, and if it hadn't suffered death by set text. A big deal. And I wish the youth of Colombia every happiness in it, but even without cou I can still read children's books, and enjoy them, because the good ones are just stories, like all but the most dessicated litfic husks enjoy (albeit stories with less swearing than some). But to come fresh to an adolescent classic...apparently in Colombia this is something like The Catcher in the Rye, if Salinger had topped himself the day he got the first copy, and if it hadn't suffered death by set text. A big deal. And I wish the youth of Colombia every happiness in it, but even without counting the distancing effect of translation on the sort of book which surely relies on catching the young ear just right, I am simply too old for this shit.

  23. 5 out of 5

    Alejandra

    Este libro me hizo ver de una manera diferente el género musical de la salsa, antes la salsa la veía alegre, emotiva y con mucha energía, pero luego de leer ¡Que viva la música! con su discografía propuesta por el autor, veo este género musical como una droga, algo parecido a la cocaína. Sin embargo no quiere decir que me dejó de gustar la salsa ya que es un género encantador. El libro deja mucho que pensar del autor ya que éste muestra su punto de vista sobre la vida, dándole a ésta un signific Este libro me hizo ver de una manera diferente el género musical de la salsa, antes la salsa la veía alegre, emotiva y con mucha energía, pero luego de leer ¡Que viva la música! con su discografía propuesta por el autor, veo este género musical como una droga, algo parecido a la cocaína. Sin embargo no quiere decir que me dejó de gustar la salsa ya que es un género encantador. El libro deja mucho que pensar del autor ya que éste muestra su punto de vista sobre la vida, dándole a ésta un significado de frenesí en drogas y música, asociando estos dos sustantivos como uno solo en una vida llena de locuras como las que tuvo Maria del Carmen huerta.

  24. 4 out of 5

    Daniel Calle

    Me pareció difícil, denso, oscuro. Las últimas páginas me parecieron como la despedida de Caicedo del mundo, fueron como su manifiesto final, una especie de Tyler Durden salsero, que crea sus reglas para ir en contra de la sociedad. Un buen retrato de lo que alguna vez fue Cali

  25. 5 out of 5

    Andrea Miliani

    Aún estoy mareada. No sé si mi calificación es acertada, tal vez en unos días -cuando se me quite el mareo- la analizo mejor.

  26. 5 out of 5

    Nicolás Calderón

    Léanlo, con el cuidado y la atención que se le pone a un animal salvaje.

  27. 4 out of 5

    Juanpa

    Psicodélica, vertiginosa, espectacular.

  28. 5 out of 5

    Nora

    "Le dedicaré mi vida al ajetreo, y el desorden será mi amo."

  29. 4 out of 5

    Felipe Arango Betancourt

    La calle y la rumba son destino, una vocación. María del Carmen Huerta, camina todas las calles de Cali. Las conoce, las sabe de memoria, las vive con furibunda pasión por que son una extensión de su cuerpo, de su juventud que no quiere ver marchitar, que no quiere ver acabar, así el alma esté cansada, marchita y vieja. Las calles las debora a partir de las seis de la tarde, cuando empieza a caer el sol y a llegar esa brisa que viene más allá de las montañas. Ahí comienza la peregrinación perpetu La calle y la rumba son destino, una vocación. María del Carmen Huerta, camina todas las calles de Cali. Las conoce, las sabe de memoria, las vive con furibunda pasión por que son una extensión de su cuerpo, de su juventud que no quiere ver marchitar, que no quiere ver acabar, así el alma esté cansada, marchita y vieja. Las calles las debora a partir de las seis de la tarde, cuando empieza a caer el sol y a llegar esa brisa que viene más allá de las montañas. Ahí comienza la peregrinación perpetua en busca de una noche eterna, en busca de la rumba: de la salsa, el rock y la droga. Su pelo, color oro, va perdiendo poco a poco su color natural, es la radiografía de su alma. Lentamente va sumergiéndose en infiernos que queman la vida. La vida poco importa, la vida es el baile del día, la fiesta que se persigue y que se vive, la canción que se escucha a alto volumen y se canta fuerte, con convicción absoluta. El mañana es una oferta que poco importa. La euforia existe mientras se escucha música, mientras se baila o se está drogando.

  30. 5 out of 5

    Santiago Tinjacá

    Overwhelmingly fresh and chaotic, Maria del Carmen's story is a joyful but also painful ride through the despair nights of party, drugs, sex and salsa (most of it salsa) in 70's Cali. Caicedo accomplishes a very unique narrative style that is compelling to every young in the world, and the characters and idiosyncratic culture displayed on the book are wonderful, is a very well crafted piece of writing that as the surname of the protagonist won't ever perish

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